Hay algo que me ha estado confrontando estos días, y es que uno puede caminar con Yeshua, ver milagros, escuchar su voz, y aun así, en algún punto, fallar,sin embargo mientras tengamos el deseo de seguir adelante ¡El estara alli para nosotros!
Esto lo vemos en la vida de los Apóstoles, Judas estuvo tanto tiempo con Yeshua y su final fue doloroso, sin embargo, me enfocare en Pedro.
Pedro no era un hombre religioso. Era un pescador común, un trabajador. Pero un día, Yeshua lo miró y le dijo: “Ven en pos de mí, y te haré pescador de hombres” (Mateo 4:19). No lo llamó solo a seguirlo; lo llamó a cambiar el enfoque de su vida: de peces a almas.
Pedro caminó sobre el agua (Mateo 14:29) eso no es fácil, ver al Mesias y decirle “si eres tú has que yo camine sobre las aguas” quizá yo hubiera dicho otra cosa como “si eres tú has que Andrés camine sobre las aguas” o cualquier cosa que no pusiera mi vida en riesgo ¡pero él lo hizo!, desde su debilidad humana quería ser como su maestro a pesar de que eso fuera un riesgo para el.
En medio de lo humano su anhelo por superar quien era y ser transformado, recibió revelación de lo alto en un momento donde muchos discípulos lo dejaron él dijo: “Tú eres el Mesías el hijo del Dios viviente” (Mateo 16:16), pero después quiso evitar la cruz y fue reprendido (Mateo 16:22-23).
Mat 16:22 Entonces Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirle, diciendo: Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca. 23 pero él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.
Acá pedro desde su humanidad no quería que nada malo le pasara a su maestro, sin embargo, se comportó como un adversario, a veces nuestra visión de las cosas debe ser reconsiderada para pensar como piensa el Creador y ajustarnos a su voluntad, sin embargo, debemos de dejar que el comience a trabajar en nosotros
Toma tu cruz y sigue a Yeshua
Mat 16:24 Entonces Yeshua dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. 25 porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará.
Estas palabras no hay que tomarlas a la ligera, en el tiempo de nuestro Mesias esto era estar dispuesto a morir físicamente, pero para poder estar dispuesto y preparado para este acontecimiento había que querer ir en pos de él , negarse a sí mismo y así estar dispuesto a morir de la manera, difícil siendo que la cruz era la forma de ejecución Romana en aquella época.
Mat 26:33 Respondiendo Pedro, le dijo: Aunque todos se escandalicen de ti, yo nunca me escandalizaré. 34 Yeshua le dijo: De cierto te digo que esta noche, antes que el gallo cante, me negarás tres veces. 35 Pedro le dijo: Aunque me sea necesario morir contigo, no te negaré. Y todos los discípulos dijeron lo mismo.
Prometió fidelidad sin embargo Yeshua sabía lo que pasaría que lo negaría tres veces (Mateo 26:74). Y lloró amargamente.
Pero aquí está lo hermoso: después de resucitar, Yeshua lo busca y lo restaura. “Decid a los discípulos y a Pedro” (Marcos 16:7). Y cuando se encuentran en el mar, Pedro vuelve a pescar, a su antigua vida. De hecho, no pudieron pescar nada toda la noche, Pedro había sido llamado para una Misión, quizá estaba decepcionado de el mismo , de lo que él había querido hacer o lo que él había dicho y no pudo cumplir ,sin Embargo, Yeshua no lo dejo como tampoco dejo a ninguno de sus discípulos, no es casualidad que le haga la misma pregunta tres veces, justo las veces que él lo había negado
Tres veces, Yeshua le pregunta: “Simón, ¿me amas?” (Juan 21:15-17). Tres preguntas para sanar las tres negaciones. Y cada respuesta de amor lleva un encargo: “Apacienta mis corderos”, “Pastorea mis ovejas”, “Apacienta mis ovejas”. Amar a Yeshua se demuestra cuidando lo que Él ama, las almas de todas las personas por las que el Murió… ¡Tremendo!
Aquí es donde esto deja de ser solo la historia de Pedro y se vuelve la historia de cada líder, de cada Pastor y cada seguidor. La misión de un pastor, de un líder, es cuidar las almas. Porque para Dios, un alma es invaluable. La Escritura dice que cuando un alma se arrepiente, hay fiesta en los cielos (Lucas 15:7). Y Pablo lo dice con claridad: “Si la comida le es a mi hermano ocasión de caer, no comeré carne jamás, por aquel por quien el Mesías murió” (1 Corintios 8:13). ¡El valor de un alma es mucho más grande de lo que imaginamos!
Que esto nos lleve a reflexionar: no solo somos llamados a servir, sino a amar. Cada oveja que cuidamos, cada alma que Dios nos confía es un tesoro para Él. Yeshua nos pregunta, como a Pedro: “¿Me amas?” Y la evidencia será siempre cuidando las almas, amando como Él nos amó.
Jua 21:18 De cierto, de cierto te digo: Cuando eras más joven, te ceñías, e ibas a donde querías; más cuando ya seas viejo, extenderás tus manos, y te ceñirá otro, y te llevará a donde no quieras. 19 esto dijo, dando a entender con qué muerte había de glorificar a Dios. Y dicho esto, añadió: Sígueme.
Pedro llego a Negarse a sí mismo al punto que al final literal mente llevo su Cruz y como el Mesias también murió Crucificado, acá el Mesias le dijo que siendo viejo extendería sus manos y seria crucificado, esto nos dice el verso 19, así moriría glorificando a Dios.
Quizá nuestra vida se parezca a la de Pedro en algunos puntos , lo interesante es que desde el momento que que el nos dijo que le siguiéramos , a lo mejor hemos fallado y nos hemos dado cuenta que las cosas no nos han salido bien , más el Mesias nos vuelve a llamar nueva mente insistiendo una y otra vez , recordemos que seguirle es estar dispuestos a negarnos a nosotros mismos , amarle se demuestra guardando sus mandamientos ,cuidando sus ovejas si es posible morir por ellas como el murió por nosotros , que este escrito toque el corazón de los Pastores , y de cada uno de nosotros para tener la sabiduría para apacentar a una oveja y que no se pierda ni una por nuestra causa o negligencia o nuestro orgullo.
N. Guillen