PARASHA

PARASHA SEMANAL

Vaikrá (Levítico 1-5)

Levítico 1:1–2

“Llamó YHWH a Moisés y habló con él desde el tabernáculo de reunión, diciendo: ‘Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando alguno de entre vosotros ofrezca una ofrenda a YHWH, de ganado vacuno u ovejuno haréis vuestra ofrenda’”.

El libro comienza estableciendo que, si alguien deseaba ofrecer una ofrenda al Eterno, debía hacerlo con ganado vacuno u ovejuno. Surge entonces una pregunta: ¿por qué no indicó el Eterno que la ofrenda se hiciera con harina y aceite?

Estas últimas eran en muchos casos, las ofrendas de los más pobres. La respuesta radica en que, cuando una persona deseaba presentar una ofrenda, el Eterno queria lo mejor , no para que se fueran pensando ” el quiere un buey y una oveja y yo no tengo eso” sino que pensara que si el Eterno estaba pidiendo eso era por que se podia dar ya que el es el que da la bendicion ¡de el proviene todo!

Hoy en día, muchas veces reflexionamos demasiado antes de ofrecer algo al Creador: una acción de gracias o incluso ayuda al prójimo. A veces pensamos que no podemos hacerlo o que no es el momento adecuado, diciéndonos: “cuando tenga más, entonces lo haré”.

Sin embargo, la verdad es que cuando alguien desea hacer algo para el Eterno, debe proponerse dar lo mejor de sí. Recordemos que no da quien tiene, sino quien verdaderamente quiere hacerlo.

Servir al Eterno nace en el corazón. Guardar un mandamiento, celebrar el Shabat o las festividades, así como ayudar a nuestro prójimo, son ofrendas que debemos anhelar presentar.

Dar lo mejor de nosotros es el mensaje de estos primeros pasajes. Cuando actuamos de esta manera, recibimos la bendición del Cielo sobre nosotros, nuestras familias e incluso sobre personas que no conocemos.

Se cuenta que una niña recogía estrellas de mar que habían quedado en la orilla y las devolvía al océano. Un hombre, al verla, se acercó y le dijo: “Son millones de estrellas en las playas del mundo; nunca podrás salvarlas a todas”.
La niña sonrió, continuó su labor y respondió: “Es cierto, no podré salvarlas a todas, pero estas que estoy devolviendo sí las salvaré”.
Al día siguiente, eran dos: la niña y el hombre, lanzando estrellas de mar al océano.

Quizá no podamos hacerlo todo, pero si damos lo mejor de nuestras vidas al Eterno, marcaremos la diferencia. Y, tal vez, otros se unirán a este caminar; entonces ya no seremos uno, sino miles.

Que nuestro anhelo sea servir al Creador y hacer su voluntad. Pensemos en grande: los sueños y los deseos de nuestro corazón pueden hacerse realidad en cualquier momento.

Noaj

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Agradecidos con Dios

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2 comentarios en “Parashot”

  1. Cuando EL ETERNO usa a sus hijos en la enseñanza de la Torá para crecer, tenemos la oportunidad de elevarnos y volvernos a las sendas antiguas. Así como EL ELOHIM de Israel llamó a Moshé y los profetas así esta llamando con amor: “¡Ven aquí! ¡Acércate! ¡Crece hacia Mí!”

  2. Que alegría ver como el Eterno sigue dando crecimiento al ministerio
    Que el Eterno siga aumentando y ensanchando las tiendas para que su luz siga llegando a todo rincón
    Shalom

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